Comparte en...
Share on Facebook
Facebook
Pin on Pinterest
Pinterest

Cuando me di cuenta de que mi hijo Leo venía en camino un cúmulo de emociones se apoderaron de mi. Estaba feliz pero a la vez asustada. Había perdido antes un bebé y me daba pánico pensar en cómo la llegada de mi niño cambiaría mi vida.

Años atrás me había certificado como profesora de yoga así que aproveché el embarazo para hacer curso de formación profesores de Yoga Prenatal que hice estando embarazada. Aprendí de la mano de Nadia Narain, (una reconocida profesora de yoga, doula y la favorita de famosas como Kate Moss y Gwyneth Paltrow) que la conexión física y espiritual con el bebé podía trabajarse de muchas formas y que el momento ideal para empezar era desde el minuto uno en que esa alma habita nuestro cuerpo. Con practica, lecturas y otros cursos he profundizado más en el tema y sin duda trabajar el apego desde el vientre es la mejor forma de empezar a formar una relación madre-hijo sana y feliz.

¿Cómo empezar?

1.Medita: Para combatir el estrés y la ansiedad no hay nada mejor que estar “aquí y ahora” y eso es aconsejable no sólo durante el embarazo. Si no sabes por donde empezar descarga la app Calm que tiene sencillas meditaciones para cada día. Para ir un paso más allá y empezar a conectar con tu bebé, puedes comenzar por hacer visualizaciones. Por ejemplo cuando estés relajada respira profundo y coloca tus manos sobre tu abdomen, cierra los ojos y observa las sensaciones de calor y tranquilidad debajo de tus manos. Imagina dónde está el bebé: su postura, sus manos, cabeza, temperatura y de qué forma flota en el líquido amniótico. Deja la mano derecha en tu vientre y coloca la izquierda en el centro de tu pecho. Conecta con tu corazón y haz que tus manos se conviertan en el canal donde con tus pensamientos le haces saber lo que sientes. Realiza este ejercicio durante algunos minutos cada día y si necesitas un poco de ayuda, nada mejor que acudir a clases de yoga prenatal.

2.Ama tu cuerpo: Quejarse por las curvas y nuevos volúmenes de nuestra silueta no tiene caso. Hay que intentar fluir con la naturaleza y olvidar la terrible pregorexia que abunda en Instagram. Comer sano, equilibrado y practicar deporte para sentirse en armonía es maravilloso pero hay que aceptar los cambios y maravillarse sintiendo la vida que llevamos dentro. Agradece a tu cuerpo el que es tan sabio y perfecto que puede albergar a otro ser humano. Dale las gracias por todos los esfuerzos que hace cada día para funcionar con tanta exactitud y sobre todo disfruta tu figura. Pronto nacerá tu bebé y si llevas una vida sana, la figura volverá a su sitio.

3.Siente: Haz una pausa en tu vida y observa lo que ocurre. Sentir es la clave para conectarte con tu bebé así que más allá de las clases de yoga prenatal, haptonomía y otras actividades, el ser consiente del milagro de la vida es la base para disfrutar de todo este proceso. Concéntrate en los movimientos que hace cuando tocas tu abdomen, en lo que pasa cuando comes ciertos alimentos, háblale desde tu mente y maravíllate pensando en cómo su corazón late dentro de ti. El vinculo madre e hijo rebasa lo físico así que siéntelo desde ahora.

Comparte en...
Share on Facebook
Facebook
Pin on Pinterest
Pinterest